Deshacerse de los pensamientos no útiles

En el pasado artículo hablamos sobre el estrés y sobre como éste nos condiciona en nuestra vida diaria a veces de forma nociva; hablábamos de esos pensamientos negativos o mejor dicho, no útiles que nos alejan de nuestro bienestar y felicidad.

Hoy aprenderemos técnicas y estrategias para evitar o alejar esos pensamientos no útiles.

Cómo se que mi pensamiento no es útil?

Pregúntatelo. Si cuando aparece el pensamiento te lleva a la acción de alguna forma, será útil, si simplemente me lleva a malestar, a preocuparme, a bloquearme… No me es útil, y por tanto, es mejor que desaparezca. Pero, cómo?

Cómo hago desaparecer esos pensamientos?

Principalmente no te obsesiones por ello, si yo te digo: “no pienses en un elefante rosa, ni se te ocurra pensar en un elefante rosa, no debes pensar en un elefante rosa!” Bualá!  Ahí tienes el elefante rosa… Ocurre lo mismo cuando quieres dormir, quieres concentrarte en algo y te obsesionas, el problema aumenta y quizás el resultado sea peor. Así que lo primero es no obsesionarte demasiado.

Como pensar en no obsesionarte te hace obsesionarte lo que tenemos que intentar es desviar nuestra atención del problema:

  • La teoría de los cajones psicológicos. La doctora Teresa Guardiola, que cumplirá 94 años en Mayo, pero sigue ejerciendo y dando estos sabios consejos de vida, nos dice que tenemos que guardar nuestros problemas y preocupaciones en cajones, y cuando no podemos hacer nada por ellos cerramos ese cajón mental para no volver abrirlo hasta que sí hagamos algo con él.
  • No pre-ocuparnos. La palabra en si ya nos indica que no vale la pena. Debemos ocuparnos de nuestros problemas, pero no pre-ocuparnos, pues si lo haces además de no servirte de nada, te va a bloquear en la toma de decisiones, va a evitar que disfrutes de los buenos momentos, va a entorpecer tu día a día…
  • Permítete un “hoy no”. A veces esos pensamientos no útiles nos persiguen durante años y están ahí día tras día. Así que permítete continuamente un “hoy no”: “hoy no me voy a fastidiar el día”, “hoy quiero ser feliz y no pensar en eso”, “solo por hoy”. Pero utilízalo cada día, no caduca.
  • ¡STOP! Utiliza esta señal cada vez que un pensamiento no útil aparezca en tu mente, no dejes que te abrume ¡stop!
  • Utiliza adverbios. A veces creencias limitadoras aparecen en nuestros pensamientos sin ninguna utilidad: “esto no lo puedo hacer…” “es muy difícil para mi…”, “no soy capaz…” hay que cambiar ese lenguaje por “aún no he hecho…”, “todavía no he conseguido…”, “de momento no he podido…” Esto te lleva a la acción, lo demás te bloquea y te deja como estás.

Esta es la forma rápida de poderte deshacer de esos pensamientos no útiles que nos abordan en cualquier parte y situación. Pero lo que tenemos que intentar es evitar que nos aborden, evitar y finalmente conseguir que esos pensamientos desaparezcan y existen formas de prevenirlos:

  • ¡Imprégnate de energía positiva! Ya sea haciendo deporte, alguna actividad de ocio, una buena conversación… haz lo que te gustes y ves a los lugares donde te sientas bien.
  • Cuida tu lenguaje corporal. Tu cuerpo habla de ti, como caminas, como te mueves, como te expresas… Además, estos músculos dan información positiva o negativa  a tu cerebro. Quizás tengas ganas de gritar de rabia, de angustia, pero si sonríes le estás diciendo a tu cerebro: “no es para tanto” y de inmediato éste se llenará de pensamientos mejores y más positivos.
  • Sonríe. Siempre que puedes, es un regalo para ti y para los demás.
  • Ve las cosas buenas en los otros. A veces estamos tan centrados en problemas que no somos capaces de ver las cosas buenas de los que nos rodean y sólo nos fijamos en sus errores.
  • Ayuda a los demás. Es una forma de sentirse gratificado y además los demás también ganarán contigo.
  • Sé consciente de las veces que hablas de forma negativa. Sobre le trabajo, sobre sucesos, economía, compañeros, familia… A veces estamos instalados en la queja y en la crítica. Esto no construye sino que destruye.
  • Canta o baila. Cantar o bailar ayuda a desinhibirse, a abrir la mente, a hacer la mente flexible y sobretodo a sentirte bien.
  • Si tienes un mal día o estás un poco deprimido, no te rodees de malas noticias, desgracias, de gente tóxica que absorben tu energía.
  • Agradece. Por todo lo que tienes: amigos, familia, naturaleza, hogar… Son muchas las cosas por las que debes alegrarte y decir: gracias.

Espero que estos consejos escogidos de aquí y de allá, algunos personales, algunos con teorías fundadas, te ayuden a sentirte mejor y a evitar los bloqueos que esos pensamientos no útiles te producen.

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