Los líderes más exitosos deben conocerse bien a si mismos – sus fortalezas, debilidades, influencias, valores, motivaciones y aspiraciones. Sólo cuando tienen claro quiénes son y lo que representan pueden crear una visión convincente, hablar desde el corazón, y animar a la gente a seguir sus objectivos.

Si tus acciones inspiran a otros a soñar más, aprender más,

 hacer más y ser mejores, eres un líder”.

Jack Welch

El concepto de líder no comporta más que “ser el jefe o dirigente de un equipo”. Por definición no incluye tener las habilidades y aptitudes para ser un buen líder, y es que la concepción de buen líder ha tenido tantas teorías como autores que la han estudiado.

Los nuevos estudios y las nuevas experiencias se ponen de acuerdo para defender un nuevo liderazgo de la mano de la intelligencia emocional, donde dirigir es sinonimo de: movilizar la energia de de la gente, los equipos i los grupos; inspirar y motivar mediante la esperanza, la visión, el sentido y el propósito; aumentar la productividad dando curso al talento, la creatividad y la flexibilidad de las personas; y construir una cultura resonante que requiera lo mejor de cada uno.

¿El liderazgo se puede aprender?

Algunos autores defienden que líder nace, no se hace; y es evidente que muchas personas tienen capacidades innatas que les ayudará a ejercer mejor como líderes. Sin embargo, son muchas las variables que crean los líderes resonantes, como pueden ser la experiencia, las habilidades aprendidas, la formación, los modelos de liderazgo …

La respuesta a la pregunta es sí, la mayoría de los factores de un liderazgo efectivo se aprenden; aunque es evidente que existen características congénitas del buen líder, como el optimismo, la iniciativa, etc; estas van cambiando a lo largo de la vida, nunca son fijas y se pueden aprender y potenciar.

¿Qué se debe trabajar para ser un buen líder?

Como ya hemos comentado con anterioridad un líder debe conocer sus habilidades y competencias y, por el contrario, sus limitaciones; sólo una persona que se analiza, que se cuestiona, que se reinventa es capaz de ser un líder que motive y movilice a un equipo de personas. Por lo tanto, el primer paso hacia el buen liderazgo, es el autoconocimiento.

Como es evidente que el punto de partida se conocernos para poder aprender, re-aprender y des-aprender para ser mejores, debemos conocer cuáles son las condiciones del liderazgo efectivo.

Principalmente tenemos que conocer la dimensión de equipo: los roles, la geografía en la oficina, la interacción, la identidad… Dar-se cuenta de que un equip no es la suma de las personas que lo forman. Factores como el clima, la política de la empresa, la motivación intrínseca, el sentiment d’identitat, poden augmentar o disminuir la productivitat del grup de treball.

Les habilidades comunicativas, son una herramienta muy efectiva para poder gestionar equipos. A través de la asertividad, la escucha activa, la comunicación no verbal, la Programación Neurolinguística, la empatía … podemos conseguir muchos de los objetivos que desea el buen líder; la palabra es la herramienta con la que nos comunicamos entre nosotros en todos los momentos de nuestra vida, el cómo hacerlo puede convertir un “no” asegura en un “sí”. También debemos tomar conciencia de que el líder marcará la comunicación intergrupal del equipo, si este no tiene regulación emocional, asertividad, empatía, el grupo tenderá a perder sus habilidades comunicativas comunes e incluso personales.

Un líder debe ser capaz de resolver los conflictos que se presentan en su organización. Muchas veces, las organizaciones están llenas de pequeños conflictos internos que degradan poco a poco en el equipo, si el líder ignora, desconoce o no es capaz de resolver estos pequeños conflictos, la organización está destinada al fracaso.

Como hemos mencionado con anterioridad, la motivación es la meta de cualquier líder. Si un equipo está motivado, el trabajo surge, se hace, la productividad aumenta; lo realmente difícil es la continuidad de esta motivación, incluso los mejores líderes les es difícil mantener durante largo tiempo esta motivación y por consecuencia esta efectividad.

Para poder ser, pues, un buen líder y por tanto, gestionar equipos de forma efectiva se necesitan trabajar conceptos como las habilidades interpersonales, la resolución de conflictos, la comunicación asertiva, la gestión del tiempo, estrategias de motivación y la inteligencia · inteligencia emocional . Es este último concepto el que guiará al líder a serlo de forma resonante y efectiva y sobre todo, que esta forma de liderazgo perdure en el tiempo.

Actitudes, habilidades y talentos que no sólo nos ayudarán en el ámbito laboral, sino que trasciende en todos los ámbitos de nuestra vida.

CURSOS PARA  LÍDERES:

Equipo de Coachs

  • Maria del Olmo
    Socia-fundadora de Táctica360º Formadora Coach Técnica en Animación Sociocultural...
  • Oscar Becerril
    Socio-Fundador Tàctica360º Formador Diplomado en Relaciones Laborales Técnico Superior...